Yo tambien espero que vuelvas
de ese viaje largo, Violeta ausente,
a cantarnos otra noche, a mi, a ella,
tus canciones.
Vuelve.
Te debo más de mil lágrimas.
na, que se acabó y punto. Gracias Octavia, por abrirme los ojos.
Yo tambien espero que vuelvas
de ese viaje largo, Violeta ausente,
a cantarnos otra noche, a mi, a ella,
tus canciones.
Vuelve.
Te debo más de mil lágrimas.
Como la libertadora del sexo femenino.
Como ella tuvo miedo, tienes miedo, Halide.
Te desgastas los codos en otros paises
para gastar luego los pies en los tuyos.
Yo quería entregarte un mundo a todo color,
y tu me demostraste lo gris de todo mi mundo,
y que el color está en tus labios que me besan
libres, de la opresión, Halide.
De tus piernas que me abrazan y tu sexo, libre de la opresión,
que me acaricia, libre de la muerte que te habría de dignificar,
quiero hablar como si hablara de cada muerto que amó un sueño
y murió haciéndole el amor, de alba en alba, noche a noche.
Y tu te desvives en penas por los chilenos,
lloras a Victor porque supongo que conoces sus secretos,
y su manifiesto te ha llegado tan pronto en una lengua que no entiendes,
como ha llegado a mi tan pronto tu lengua que no entiendo,
loca, libre de todo menos del miedo, como ha llegado tu mano
al fondo de mi piel.
Eres el oro que le hace falta al hambre
y el pan que le hace falta al oro.
Te sigo.
Desde aquí hasta siempre, Halide.
Más allá del este, más allá de mi gris Edén.
Te apoyo y si hemos de morir, mejor, ¿No?, juntos.
Me gusta llenarte.
En todos los aspectos.
¿Quién no tiene su minotauro?
¿Quién no entra al laberinto en que hay un minotauro
al que alguien, siempre, pretende seducir?
¿Quién nunca ha bebido sangre, reserva especial, de adelfa?
Imploro:
Suéltenlo.
Entren y actuen de vieja celestina correveidiles.
Escupan.
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necesito una fuga con caracter de urgencia
norte obliga
un raton me corroe las entrañas ultimamente
-¿Por qué lloras tu, ahora?- preguntó al otro lado del teléfono.
-Tu eres tonta... Tonta.- Callé yo a este.
-Alguien como tu no merece esto- dijo mirando el libro y sin amarme-
-Lo que no merecemos es que se nos cague en las manos tan impunemente alguien como tu- callé yo, amándola aun-